miércoles, 1 de junio de 2022

DIA 2

 Y vinieron los malos tiempos, y el hambre, y las peladuras de patata, las cartillas de racionamiento...

 Ella, siendo muy pequeña tenia la tarea de llevar a su padre la fiambrera desde la calle Embajadores,   hasta la Glorieta de Cuatro Caminos, y vuelta, metiendo el dedo un poquito entre  tanto y procurando   que él no se diese cuenta.

  Antes, casi amaneciendo había ido a recoger el racionamiento, pan negro, carne, arroz para cada   miembro de la familia, ese panecillo, lo repartían en tres trozos, desayuno, comida y cena, pero tenía   tanta hambre, que se lo comía por el camino y se quejaba el resto del día. 

 Las lamentaciones finalmente daban su fruto y su madre la mandaba al ultramarinos a comprar pan, en   demasiadas ocasiones ya cerrado y para el desagrado del dueño, que hacia oídos sordos, y cuando se   cansaba de escuchar le daba el pan que no habían querido sus hijos, manchado de chorizo, para regocijo de la familia.

 Ella siempre cuenta, que años después, cuando trabajaba en una famosa fabrica de bombillas de la zona y tenía su dinerito, la hija del tendero, a la cual le faltaban tres dedos de nacimiento y tanto les había humillado siendo niños, decidió que ya no eran tan andrajosos.

Pero ya era tarde.

DIA 2

 Y vinieron los malos tiempos, y el hambre, y las peladuras de patata, las cartillas de racionamiento...  Ella, siendo muy pequeña tenia la ...